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"No es el amor quien muere... Somos nosotros mismos"
(Cernuda. Donde habite el olvido. La realidad y el deseo)
El eje temático en torno al cual se han seleccionado los poemas
y elaborado la dramaturgia es LOS MOVIMIENTOS DEL AMOR, a partir de "La
realidad y el deseo", de Luis Cernuda.
Los libros que componen La realidad y el deseo se han dividido en tres
bloques y a cada bloque se le ha asignado un personaje. Los tres Hombres
tienen diferentes edades y se encuentran en distintos estados del espíritu.
HOMBRE I (25 años): Un Joven pasa de la soledad de su cuarto
donde idealizaba el amor -deseo no satisfecho nutrido de fantasía-
y se adentra en el paisaje urbano. El poeta, que considera el amor erótico
(deseo y placer) como parte de su destino vital y justificación
de su existencia, ve nacer los placeres prohibidos "como nace un
torrente de espanto". El deseo en busca de realización lucha
por adueñarse de la realidad inmediata y acaba aceptando su derrota
al darse cuenta de que su amor es imposible.
HOMBRE II (40 años): El poeta, desengañado del amor
humano, ni lo busca ni lo desea y se refugia en una muerte espiritual
e incluso física. La experiencia del amor frustrado hace que su
deseo abandone el afán de adueñarse de la realidad. Logra
un estado de inconsciencia que borre cualquier recuerdo del pasado. Convierte
el análisis de la experiencia en una mirada global sobre el sentido
de la existencia humana y su destino.
HOMBRE III (60 años): El deseo de liberación humana
a través de amor en sí más que personificado en el
objeto de deseo. Amor visto como fuerza única y suprema en la vida
del hombre y del universo. El poeta convierte su historia en mito universal
cuyo protagonista es el hombre.
Los tres personajes conviven en escena y se contestan, a través
de los poemas, desde su estado espiritual; en un viaje simultáneo
hacia delante y hacia atrás en la memoria sin tiempo.
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