"Cuando en días venideros, libre el hombre Del mundo primitivo a que hemos vuelto De tiniebla y horror, lleve el destino Tu mano hacia el volumen donde yazcan Olvidados mis versos, y lo abras, Yo sé que sentirás mi voz llegarte, No de la letra vieja, más del fondo Vivo en tu entraña, con un afán sin nombre Que tú dominarás. Escúchame y comprende."

(Cernuda. A un poeta futuro. La realidad y el deseo)


Las palabras de Cernuda lanzadas por tres personajes de diferentes edades, que representan tres etapas de su vida, se complementan con otros lenguajes artísticos.

EL MARKETING DE LA HISTORIA VA DIRIGIDO A LA PERCEPCIÓN DE LA REALIDAD.

Se trata de construir un cruce de miradas entre distintas formas de expresión: poesía, teatro, movimiento contemporáneo, música de creación y artes plásticas, en tanto en cuanto la conjunción de todas ellas ensancha los límites de la percepción y de la comprensión de la realidad, en un movimiento similar al de la poesía cernudiana, que dota de nuevas posibilidades de significación a las palabras.

El montaje parte de la vídeo-instalación de un artista plástico que empieza por transformar el hall del teatro para la recepción del público. La propuesta plástica se adentra en la sala, con los espectadores, para envolver el escenario de donde saldrá la palabra atemporal de Cernuda. Espacio y tiempo se reinventan a sí mismos a través de la memoria y la radicalidad de la propuesta escénica.

Se trata de producir un híbrido para argumentar que todo lo que está separado está unido por aquello mismo que lo separa (Michel Certeau. L´invention du quotidien). Nos servimos del grito poético de Cernuda para provocar en el espectador una reflexión sobre los limites que impone la realidad a su deseo aquí y ahora, los que se impone él mismo como creador de realidades y una revisión del concepto del amor en el siglo XXI.

Así mismo, las diferentes disciplinas artísticas interpretan desde su propio lenguaje los poemas de Cernuda aquí y ahora.

El montaje recrea la universalidad y actualidad de la ideas del deseo y del amor que tiene el poeta, sentimientos que siguen necesitando romper los límites que impone la realidad para su plena realización.

Cernuda, que expresa toda su identidad a través de su concepción del amor y la pone en juego ante los otros, sigue interpelando a los hombres de cualquier generación para que habiten su naturaleza en total libertad y plenitud.